Ambos son los juegos más populares de cartas que hay en el mundo. Desde casinos glamorosos, pasando por casas de juego, hasta portales online, el póker y el Black Jack son juegos universales y  gozan de preferencias abrumadoras. Se han hecho películas completas sobre estos juegos y los seguidores crecen en cada momento.

Blackjack

Pero si tenemos que elegir entre estas dos formas de juegos de cartas, tal vez podemos inclinarnos por el Black Jack. No se pone en discusión lo entretenido y apasionante que puede resultar el juego de Póker. Sin embargo, existen características del Black Jack que lo convierten en mejor opción que el póker.

Por ejemplo, la rapidez del juego. En el Black Jack no hay que esperar mucho a que los demás piensen o se decidan. No hay rondas de apuestas que alargan el juego. El resultado es rápido. También, se puede decir que el  Black Jack puede aprenderse a jugar mucho más rápido que el Póker. Se trata de sumar 21. No hay más variaciones de juego. No hay que pensar en pares, tríos, escaleras, ni nada de eso.

Asimismo, al conseguir un 21 la victoria es automática, y hay más posibilidades de ganar de esa manera que esperar a que tengamos en la mano una escalera royal. Incluso es mucho más emocionante ganar al tener un 21 que vencer con un par de nueves a un par de cincos.