En el juego del Blackjack como en todos, hay ciertos conceptos y jergas que debemos manejar. Para referirnos al tipo de jugada inicial que formamos al recibir las dos cartas que nos entrega el croupier, podemos decir que tenemos cartas suaves o cartas duras.

Cartas suaves o blandas. Es cuando recibimos una carta que puede ir de un 2 al 9 junto con un As, y, consideraremos que nuestras cartas son suaves porque poseemos la ambigüedad del As que puede ser considerado con 1 o 11.

Cartas Duras o fuertes. Si al recibir nuestras cartas iniciales no tenemos un As, se considera que tenemos cartas duras pues su valor no es variable, en ese caso lo recomendable es: Si las cartas suman entre 4 y 8 puntos, pedir carta contra cualquier carta descubierta. Si suman 9, pedir carta contra el 7 hasta el As de la casa y, doblar la apuesta contra el 2 hasta el 6 de la misma. Si estamos en la situación que nuestras cartas suman 10 o 11, pues lo ideal es doblar la apuesta contra el 2 hasta el 9 del croupier.

En el caso que nuestras cartas sumen 21 (por ejemplo si tenemos un 10 y un As), nosotros ganamos y la apuesta nos pagará 3 a 2. Si estamos en el caso que el croupier tenga en sus cartas un As, podemos decidir pago de 1 a 1 antes de que destape su otra carta. De no hacer esto antes de que destape su carta, corremos el riesgo de que obtenga un Blackjack y la jugada sea un empate, más conocido como Push.

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