El black jack es sin duda alguna el juego más popular dentro de los casinos, ya sean presenciales o en línea. El black jack, a diferencia de muchos de los otros juegos de azar, permite a los jugadores ganarle al sistema mediante diversas estrategias que hacen del juego un desafío personal. Debido al alto flujo de cartas entregadas a los jugadores, un jugador observador puede analizar la información disponible y predecir las cartas que vendrán a continuación. A diferencia de juegos como la ruleta, en que el movimiento anterior no afecta las probabilidades del próximo, en el black jack estas probabilidades pueden significar el triunfo si son recopiladas a tiempo y con precisión matemática. Es así como surge el conteo de cartas, un método legal y muy ventajoso.

El principio es muy simple: si dentro de la baraja de cartas que no han sido repartidas hay una mayor cantidad de cartas de valor 10, el jugador se encuentra en ventaja con respecto al croupier. En cambio, si el radio de cartas pequeñas es mayor, el jugador deberá considerar esto y apostar menos o simplemente abandonar el juego, ya que las probabilidades están en su contra.

El conteo de cartas no es ilegal, sin embargo, muchos casinos se reservan el derecho de pedirle a un jugador que se retire si sospechan que está contando las cartas. Además, los casinos han comenzado a utilizar métodos que disminuyen las probabilidades de ganarle al croupier, por lo que más que el conteo de cartas, es recomendado que los jugadores dominen el método básico.

En el caso del black jack online, el conteo de cartas no representa una ventaja para los jugadores, ya que las cartas son repartidas desde diferentes barajas. Esto no quiere decir que los jugadores no puedan vencer al croupier: lo más importante en el black jack es saber muy bien las reglas del juego y practicar hasta sentirse cómodo y confiado.