Dentro de los juegos de casino uno de los indiscutibles favoritos es el BlackJack. Sus reglas son sencillas pero no por eso debemos confiarnos ya que se necesita conocer las probabilidades de las manos para poder mejorar nuestras chances de ganar.

Una herramienta básica de los jugadores de casino es la famosa tabla de BlackJack en la cual se indica (para cada posible combinación de la mano del jugador y de la carta descubierta de la banca) cuál es la mejor acción que podemos tomar: plantarse (stand), tomar carta (hit), doblar (Double Down) o dividir (split).

El Split puede realizarse cuando nuestras dos cartas iniciales son del mismo valor.  En esta ocasión nos concentraremos en ver cuándo nos conviene dividir y cuándo no.

Con A-A, conviene siempre dividir.

Con 2-2 o 3-3, conviene dividir sólo si la carta expuesta de la banca es: igual o menor que 7.

Con 4-4, conviene dividir sólo si la carta expuesta de la banca es: 5 o 6.

Con 5-5, nunca conviene dividir.

Con 6-6, conviene dividir sólo si la carta expuesta de la banca es: igual o menor a 6.

Con 7-7, conviene dividir sólo si la carta expuesta de la banca es: igual o menor a 7.

Con 8-8, siempre conviene dividir.

Con 9-9, conviene dividir sólo si la carta expuesta de la banca es: igual o menor a 9.

Con 10-10, nunca conviene dividir.